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1 de enero de 1931 · Dominique Gromez Badaloni

1931: La vida institucional del Club Atlético Boca Juniors

1931 - La vida institucional del club y algunos recuerdos de Francisco Varallo y Cherro.

1931:  La vida institucional del Club Atlético Boca Juniors

“Sentía que era un sueño imposible, pero me moría de ganas de ser xeneize… llegué a Boca en 1931, era como tocar el cielo con las manos…” Francisco Varallo

Si pudiéramos volver a subir en la máquina del tiempo y viajar hasta el barrio de La Boca en 1931, veríamos varias cuestiones muy interesantes para los xeneizes. Por un lado, Pancho Varallo, bochófilo y xeneize, llegaba al club.

Me pareció oportuno citar sus sentimientos dado que, durante su tiempo como jugador y luego también, estuvo ligado al mundo bochófilo xeneize. Pero las palabras de este deportista reflejan también lo que otros bochófilos sentían por jugar a las bochas en Boca Juniors.

Tanto en el pasado como en el presente, es impresionante la cantidad de mensajes que recibo de bochófilos que mueren de ganas de jugar con la azul y amarilla. Esto, por otro lado, demuestra que el amor a los colores del club de la ribera no es solamente del deporte del fútbol, sino que es algo más allá de una solo disciplina deportiva. Es un estilo de sentir la vida y la pasión. Como dije, viajamos hasta el año 1931; una vez allí, encontramos que había interesantes comercios en la comunidad de La Boca. Empezaríamos almorzando en el restaurante Tuñín, que tenía fama de hacer la mejor fainá de La Boca.

Estaba ubicado en la calle Almirante Brown 1369; el dueño era Antonio Cavagnola hijo, quien ya tenía dos sucursales más, una, en el barrio de Boedo, y otra, en el barrio de Congreso. Competía con la pizzería Banchero, ubicada en Almirante Brown y la calle Suárez, cuya familia también era socia de Boca Juniors, no solo en fútbol, sino también de la familia bochófila xeneize.

Esta pizzería, en algunas de sus noches, reunía a los jugadores de bochas de Boca Juniors, como de otros deportes. Como es el caso de Cherro y Varallo, que iban con los planteles de bocheros xeneizes a cenar allí. También estaba Banchero, donde los bocheros cenaban en otras ocasiones. Su dueño, por esos años Juan Banchero, era un apasionado de las bochas xeneizes, además de ser un socio que ayudaba a este deporte económicamente pagando los viáticos que algunas comisiones directivas no querían abonar.

En cualquiera de las dos pizzerías que se utilizarían para cenar tendríamos que ir luego en busca de una farmacia. Ahí caminaríamos hasta la calle Pinzón 599, donde funcionaba la farmacia Damiano, que, entre otras cuestiones, era la que le vendía los insumos médicos al Club Atlético Boca Juniors. Ya que estamos en la calle Pinzón, cómo no recordar y acercarse hasta la altura 267, dado que no eran muchas cuadras. Allí, no hace más que unos 25 estimados años, vivía la familia Farenga, socios fundadores de Boca Juniors. Dejando de lado el paseo en el viaje en el tiempo, ya en 1931, encontramos, como dato dirigencial, que durante este año el presidente Ruperto Molfino estuvo de licencia entre el 9 de enero y el 26 de febrero. En este caso, presidió la comisión directiva el Dr. Luis O. Salesi, que también estaba ligado a las bochas.

Este año, el xeneize tenía 8565 asociados a la institución. En diciembre, se desarrollaron las elecciones del club para cargos de la comisión directiva. Más precisamente el domingo 27 de diciembre, entre las 9 h y 18 h, se desarrolló el horario de votación para los socios.

Foto: Francisco Varallo y Roberto Cherro. Fuente: Libro "CABJ - Historia de las Bochas 1919-1955" de Ulises Barreiro.

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